Hace más de 2.000 años el romano Apio Claudio, El Ciego, pronunció esta frase: «Faber est suae quisque fortunae«.
Con esta frase, tan histórica y tan actual a la vez, quiero comenzar esta andadura por el nuevo apartado del Blog que he titulado: «Confesiones a Pie de Campo». Para compartir contigo, en este nuevo capítulo, las reflexiones personales e íntimas que suelo hacer del campo que no tienen nada que ver con la técnica agronómica pero que sí están directamente relacionadas tanto con el presente como con el futuro del campo. Por supuesto, siempre bajo mi visión.
¡Los resultados de una finca son fiel reflejo de su gestión!
Al igual que el éxito de un restaurante depende de su gerencia y cocina, el resultado de una finca depende de la calidad de la propia finca pero, sobre todo, del nivel de su gestión.
Son muchas las excusas que me encuentro cada vez que visito una finca en mal estado. Las que más me hacen ver que el problema está en la gerencia son:
- «Es que mi finca no es como las que enseñas en los vídeos».
- «Me gusta mucho lo que enseñas en los vídeos, pero nada de eso se puede aplicar a mi finca».
- «Lo que me cuentas tiene buena pinta, pero seguro que hay truco detrás de todo».
- «Para qué me voy a complicar la vida si no encuentro buena gente para trabajar, los gastos no hacen más que subir y el precio del aceite es ruinoso».
Con estos pensamientos negativos rápidamente lo que identifico es que la persona está sufriendo la mentalidad de víctima. En este punto le suelo hacer algunas preguntas:
- Si tienes problemas de poda: ¿alguna vez te has planteado hacer un curso de poda y aprender cómo se tienen que hacer las cosas?
- ¿Cómo puedes saber si una poda está bien o mal hecha si no tienes referencias de cómo hacerlo?
- ¿Te has movido para ver alguna finca que esté mejor que la tuya y en las condiciones que tú quieres ver la tuya?
- ¿Has pensado alguna manera de darle más valor a tu cosecha para conseguir un mejor precio por ella?
¡Nadie puede cambiar sus resultados actuales si no asume la responsabilidad y el compromiso de dar un paso adelante para transformar su situación!
Si nos paramos a pensar, estamos inundados de malas noticias constantemente que nos hacen difícil no caer en la mentalidad de víctima y olvidarnos que en medio de la dificultad reside la oportunidad. Por eso quiero compartir contigo algunas preguntas que me suelo hacer a mí mismo para no caer en una mentalidad negativa y buscar soluciones que me eleven al siguiente nivel:
- ¿Cuál es el problema real que me está impidiendo seguir progresando?
- ¿Qué puedo hacer YO para poner remedio a este problema?
- ¿Hay alguien que haya resuelto este problema antes que yo y puedo aprender de él?
Recuerda esto: Las excusas son los clavos utilizados para construir una casa de fracaso.
Si hay algo que he aprendido a lo largo de mi vida es que debemos centrarnos en hacer lo que está en NUESTRA mano y olvidar lo que está fuera de nuestro alcance para evitar caer constantemente en la queja, el inmovilismo y la desilusión.
Muy interesante
Buenos días Francisco, soy María del Mar, de GesMontes, gracias por compartir. Un abrazo!