En esta finca de olivar que presento en el vídeo, en su tercera campaña de conversión ecológica, estamos llevando a cabo una prueba para mejorar la productividad en condiciones de secano. La parcela, dividida entre variedades como picual y hojiblanco, presenta un marco de plantación de 7×4 (330 árboles por hectárea), que ha resultado ser demasiado denso para este tipo de manejo. Esta situación genera un exceso de competencia entre árboles, especialmente durante los meses de verano, provocando estrés hídrico y limitando su desarrollo.
Ante este problema, planteamos una estrategia basada en la reducción del marco de plantación, con el objetivo de aliviar la competencia por recursos como agua, luz y nutrientes. La solución consiste en transformar progresivamente el marco a 7×7 mediante la creación de “calles de muerte”, donde se eliminan árboles de forma alterna. De este modo, se favorece el crecimiento de los llamados “árboles de vida”, que dispondrán de mayor espacio para desarrollarse de forma equilibrada.
La implementación la estamos realizando de manera gradual, marcando previamente las calles a eliminar y aplicando podas selectivas que priorizan los árboles principales. Además, se están retirando ramas de olivos cercanos que interfieren en su crecimiento. El seguimiento mensual de esta prueba permitirá evaluar la viabilidad de esta reducción del marco de plantación, con la intención de demostrar que una menor densidad puede traducirse en un olivar más sostenible y productivo a largo plazo.
Te lo explico todo en este vídeo.

