Nos preguntan sobre la decisión de eliminar la cubierta vegetal en febrero cuando pueda existir riesgo de heladas. Nuestra respuesta es clara, cuando el árbol inicia la brotación, necesita disponer de agua y nutrientes sin competencia cercana, por lo que mantener el entorno inmediato libre de hierba favorece un arranque vegetativo más equilibrado.
Desde un punto de vista práctico, la planificación debe adelantarse al momento crítico. Si la brotación comienza en febrero, lo recomendable es que la cubierta ya esté retirada previamente, permitiendo que el olivo encuentre el suelo despejado justo cuando activa su crecimiento. Esta estrategia responde al estado fenológico del cultivo y no tanto a una fecha fija, alineando las labores con las necesidades reales del árbol.
En cuanto al temor a las heladas, la experiencia indica que eliminar la cubierta vegetal no influye de forma directa en el impacto del frío sobre el olivar. Por ello, la decisión no debería condicionarse por este factor, sino por el momento fisiológico del cultivo. Actuar con previsión y criterio sencillo permite optimizar recursos y acompañar la brotación en una fase decisiva para la campaña.
Te lo explico todo en este vídeo.

