Vemos cómo saber si la aceituna se ha helado a partir de un caso real en una parcela de olivar ecológico. A pesar de contar con humedad en el suelo y olivos muy cargados —con producciones cercanas a 52 kg por árbol y más de 8.000 kg/ha—, observamos que las temperaturas mínimas continuadas de hasta –3,5 °C provocaron un cambio visible en el fruto, especialmente en su aspecto y comportamiento durante la campaña.

Uno de los principales síntomas para identificar cómo saber si la aceituna se ha helado es la aparición de arrugas en el fruto, incluso cuando el suelo está húmedo y no hay estrés hídrico. En este caso, la aceituna aumentó su rendimiento graso aparente (del 17% al entorno del 20%) debido a una pérdida de humedad cercana a 10 puntos, mientras que la grasa sobre seco se mantuvo estable. Esto confirma que la helada no incrementa la producción real de aceite, sino que deshidrata el fruto, alterando los datos de rendimiento.

El principal problema de la aceituna helada no es tanto la cantidad como la calidad del aceite obtenido. Aunque el aceite puede seguir cumpliendo los parámetros de virgen extra, la calidad sensorial se ve claramente perjudicada. Este fenómeno suele darse cuando la recolección se retrasa y el fruto permanece en el árbol durante episodios de heladas. Por ello, reconocer estos síntomas en campo es clave para decidir el momento óptimo de recolección y minimizar pérdidas de calidad en el aceite.

Te lo explico todo en este vídeo.

Quizá también te pueda interesar…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario