Después de una poda de ramas gruesas, el olivo ya experimenta una mejoría natural: al eliminar madera vieja, la planta gana vigor y energía para brotar y producir. Este efecto inicial hace que el árbol “agradezca” la poda antes incluso de aplicar productos externos, reforzando la importancia de una poda bien planificada como parte del manejo del olivar.
Después de la poda, la fertilización recomendada es el Tratamiento de Brotación. Para quienes buscan maximizar la producción, se puede aumentar la frecuencia de aplicación en primavera, realizando más tratamientos de los habituales, lo que ayuda a mantener al olivo en plena actividad vegetativa y productiva tras la renovación de ramas.
Te animo a consultar nuestro Calendario de Fertilización del Olivar Recomendado.
Te lo explico todo en este vídeo.

