En la gestión del olivar, entender el tiempo de las labores es crucial para que sirva lo que hacemos. El ejemplo de la finca que vemos en el vídeo demuestra que anticiparse marca la diferencia: desvareto inicial, recolección y tratamiento de otoño ejecutados en el momento oportuno han permitido encauzar la explotación sin disparar costes. Planificar con previsión evita improvisaciones y mejora la eficiencia global.
Uno de los aciertos fue el control temprano de la cubierta vegetal mediante un pase superficial con apero de discos tras la campaña de aceituna, a comienzos de enero. Incluso con precipitaciones acumuladas y en ladera, no se observaron problemas de erosión, gracias a trabajar sobre hierba viva y no sobre suelo desnudo.
Desde el punto de vista técnico y económico, adelantarse evita cuellos de botella y sobrecostes. Eliminar la hierba cuando aún es baja facilita el trabajo y prolonga el control durante semanas, liberando tiempo para poda, picado y tratamientos foliares. En definitiva, respetar el tiempo de las labores permite llegar a la brotación con el suelo equilibrado y el arbolado en mejores condiciones, sentando las bases de una campaña más rentable y sostenible.
Te lo explico todo en este vídeo.

