En una finca ecológica de Granada, con olivos Picual centenarios mayoritariamente en secano, desmontamos la creencia de que «los cortes de vida no funcionan por el frío, la falta de agua o el tipo de suelo». El vídeo se graba a mediados de enero, con temperaturas de hasta –3 ºC, en un contexto exigente donde incluso la aceituna se ha visto afectada por el frío.
A pesar de estas condiciones, la experiencia demuestra una clara brotación en los cortes de vida realizados dos años atrás. En numerosos árboles se observan varetas vigorosas, con longitudes de 1,5 a 1,8 metros y buen diámetro, que este año se limpiarán y posicionarán para entrar en producción. Este manejo permite renovar ramas muy viejas y gruesas sin perder la cosecha del resto del olivo durante el proceso de transición.
El objetivo final es sustituir madera envejecida por nuevos costeros bien situados, aumentando la producción y rejuveneciendo la copa de forma progresiva. La planificación de poda contempla solo limpiezas y cortes puntuales en la campaña actual, dejando la selección definitiva de ramas para los próximos años.
Te lo explico todo en este vídeo.

