En el olivar que vemos en el siguiente vídeo, hace unos meses, eliminamos uno de los pies de los olivos para mejorar la producción y salud de los árboles. Esta técnica ha demostrado tener un impacto positivo incluso en condiciones extremas.
El olivar está plantado a un marco de 7×7 y originalmente contaba con árboles de dos patas. Al dejarlos a un pie, hemos advertido mejoras en su salud y producción. Además, ello ha facilitado la mecanización de la recolección y ha mejorado la producción de aceituna.
Además de la poda, se han realizado varias intervenciones para mejorar el suelo y la salud de los árboles, como la eliminación de la cubierta vegetal y la aplicación tratamientos foliares con nuestros fertilizantes. Estas acciones han permitido mantener el suelo aireado, libre de hierba y los árboles bien nutridos, lo que contribuye a la salud general del olivar.
A pesar de algunas críticas locales, hemos observado una diferencia notable en comparación con los olivos vecinos que se mantienen con varios pies. La experiencia compartida muestra cómo técnicas de manejo adecuadas y un enfoque cuidadoso pueden transformar significativamente la producción de un olivar, incluso en condiciones desafiantes.
Te lo explico todo en este vídeo.

