En ocasiones, hay que tomar decisiones que no son las habituales, te explico el caso de esta finca de olivos de 16-17 años con un marco de 8×8 y riego deficitario.
Este año, se ha tomado la decisión de no limpiar los olivos por dentro a pesar de estar sucios, debido a razones estratégicas y de personal. Este es el segundo año sin podar los olivos, y el motivo principal para no limpiarlos es evitar daños durante la recolección.
Los olivos tienen cortes de renovación y chupones, lo que hace que el olivo esté bastante cerrado. Al dejar los olivos un poco sucios, se reduce el daño a las ramas al vibrarlos con el paraguas durante la cosecha. La suciedad en los olivos ayuda a distribuir mejor la vibración y evita que las ramas se rompan.
La aceituna no está afectada por la suciedad, ya que el riego está bien distribuido y la idea es limpiar los olivos en invierno para preparar la siguiente campaña.
Te lo explico todo en este vídeo.

