Los zofairones, también conocidos como gracejos o agracejos, son aceitunas muy pequeñas y sin hueso que se forman en el olivo debido a que el fruto se desarrolla sin que haya existido una fecundación previa de la flor. Lo vemos como ejemplo en el vídeo en una finca de olivar picual situada en la sierra de Jaén, caracterizada por una elevada pendiente, cultivo de secano, suelo pedregoso y una buena pluviometría. El manejo del terreno se realiza mediante laboreo bajo copa con tractor de cadenas.
Entre las posibles causas de la aparición de zofairones, destaca una posible deficiencia nutricional, especialmente de molibdeno. Este elemento interviene en procesos relacionados con el desarrollo y la fertilidad de la planta, por lo que una carencia podría dificultar el correcto cuajado de la flor y reducir la formación de aceitunas. Además, las características del suelo pueden influir en la disponibilidad de determinados nutrientes.
Otros factores de la finca también pueden contribuir al problema, como la presencia de un suelo cálcico y poco evolucionado, con dificultades para asimilar el fósforo, o una gestión inadecuada de la cubierta vegetal. Para confirmar el diagnóstico, resulta fundamental analizar los resultados de los análisis foliares y comprobar si existe realmente una deficiencia de molibdeno. A partir de estos datos podrán establecerse las medidas más adecuadas para mejorar el estado nutricional del olivar y reducir la aparición de zofairones.
Te lo explico todo en este vídeo.

