El Tratamiento de Prefloración es clave para proteger la sanidad del cultivo y preparar al árbol para la floración. Las condiciones climáticas, especialmente tras lluvias abundantes, incrementan el riesgo de enfermedades como el repilo, haciendo necesaria una estrategia preventiva.
La base del Tratamiento de Prefloración combina la aplicación de cobre para el control sanitario con un programa de nutrición foliar que incluye complejos húmicos y boro. Estos elementos ayudan a sostener el vigor del árbol, mejorar la fertilidad floral y favorecer el cuajado. La planificación de los tratamientos, con posibles repeticiones antes de la apertura de la flor, resulta fundamental para asegurar una respuesta adecuada del cultivo en un momento de alta demanda fisiológica.
Además, el manejo del suelo complementa esta estrategia mediante el control de la hierba bajo copa, reduciendo la competencia por agua y nutrientes. La correcta sincronización de labores y tratamientos, evitando intervenir durante la floración, permite que el olivar llegue a este momento en condiciones óptimas.
Te lo explico todo en este vídeo.

