¿Te imaginas que mañana fueses a tu almacén de abonos y te dijesen que no te pueden vender porque no hay existencias?¿Te imaginas que tuvieses que pagar el doble por el mismo abono que echabas el año pasado?¿Y si un litro de gasoil agrícola valiese 2 €?

Quizás no te lo imaginas porque pienses que todo esto es imposible que ocurra. Pero, ¿y si te dijese que se están empezando a parar las primeras fábricas de abonos o que el precio de la urea se ha multiplicado casi por dos en los últimos 3 meses?

Todo esto no tendría importancia si no fuese por el problema de que el 99% de las fincas agrícolas del mundo se encuentran inmersas en lo que se denomina como Espiral de la Dependencia.

Por eso, en este artículo quiero compartir contigo por qué ha empezado el inicio del fin de la agricultura química convencional y por qué la espiral de la dependencia ha llevado a muchos agricultores a una situación extrema.

Desde hace décadas, la supuesta “agricultura moderna” se ha encargado de demoler las bases del conocimiento ancestral agrícola y el respeto por la naturaleza para conseguir trabajadores del campo (que no agricultores) necesitados anualmente de altas dosis de insumos agrícolas para mantener cada año más mermadas sus producciones.

De hecho, se ha entrado en una vorágine consumista de tal magnitud que el incremento de precios de los insumos que se prevé dará lugar a dos escenarios posibles: un incremento muy importante de los precios de los alimentos o la ruina de la agricultura química (que no de la agricultura).

¿Por qué se ha llegado a esta situación en la agricultura convencional?

Porque el agricultor depende por completo para su producción de productos fertilizantes y fitosanitarios externos a su propio control. De hecho, la producción agrícola convencional no se puede entender a día de hoy sin considerar el empleo de grandes cantidades de insumos y recursos procedentes de fuentes no renovables, cuestión que va a suponer un problema muy grave para este sistema productivo en los próximos meses y años.

¿Qué es lo que está cambiando para poner en el corto plazo en jaque a la agricultura convencional?

Como se comentaba, los recursos que se usan para este tipo de agricultura provienen, principalmente, de fuentes no renovables, como el petróleo y las minas extractivas de minerales.

Para que se entienda la fragilidad del sistema convencional agrícola me gustaría ponerte el ejemplo de las fábricas de abonos nitrogenados que hoy por hoy no pasan por su mejor momento.

Proceso de Haber-Bosch

La fuente más rica de nitrógeno que existe en la naturaleza es el aire atmosférico, teniendo en su composición un 78% de nitrógeno elemental.

El principal problema que tiene este nitrógeno del aire es que no es directamente utilizable por parte de las plantas, siendo de forma natural necesaria la acción de ciertas bacterias que convierten este nitrógeno inútil para las plantas por otro asimilable.

Con el objetivo de poder fabricar compuestos nitrogenados a partir del nitrógeno atmosférico, se diseñó el proceso industrial de Haber-Bosch que data del año 1910.

urea

El principal problema que tiene este sistema es que requiere de altas dosis de energía y gas natural para fabricar dicho nitrógeno utilizable por las plantas.

Como seguro que sabes, el precio del gas ha subido en el último año más de 5 veces con respecto al año anterior, lo que está ocasionando una subida demasiado severa en los costes de fabricación de los abonos nitrogenados.

Por este motivo, muchas fábricas de estos abonos han decidido cerrar su producción, lo que va a generar una subida generalizada de los precios de estos fertilizantes por escasez importante de este material en el mercado.

De hecho, el problema no es sólo que el precio subirá de forma muy importante, sino que lo más probable es que muchos agricultores no podrán comprar sus fertilizantes por falta de producción.

La Espiral de la Dependencia

Aunque el aumento de los precios de los fertilizantes y fitosanitarios suponga un problema importante para la agricultura química, el verdadero problema es el efecto que el uso de estas sustancias ha generado tanto en el ecosistema agrícola como sobre la fertilidad de los suelos. De hecho, el suelo está tan agotado que si no se aportan los abonos químicos la producción agrícola sería prácticamente nula.

Entonces, ¿qué es la espiral de la dependencia?

La espiral de la dependencia es un proceso cíclico que envuelve al agricultor hasta un punto donde deja de tener el control de su finca, estando sometido a las decisiones de empresas externas que someten tanto la producción actual como su futuro.

¿Cómo llega un agricultor a la espiral de la dependencia?

La supuesta “agricultura moderna” tiene como objetivo buscar continuamente un aumento importante de la producción a través de la aplicación de fertilizantes y fitosanitarios químicos.

Cuando se hace uso masivo y constante de este tipo de sustancias lo que ocurre es que se produce un agotamiento de los recursos y fertilidad del suelo, a la vez que comienzan a aparecer plagas y enfermedades que antes no daban problema al cultivo.

Debido a esta pérdida de fertilidad en el suelo y a ese aumento de problemas fitosanitarios en el cultivo se requiere usar más fertilizantes y fitosanitarios, que agravará más aún el problema de degradación del suelo y daños por aparición de plagas y enfermedades.

Este es un ciclo que no es infinito, ya que termina con la degradación total de una finca, haciéndola improductiva para llevar a cabo cualquier tipo de producción agrícola.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Como todo problema complejo la solución también es compleja. Sin embargo, siempre podemos empezar el camino trabajando sobre los cimientos, es decir, poniendo nuestro foco de actuación en la recuperación de la fertilidad y salud de los suelos.

¿Por qué centrarnos en el suelo?

Porque es el único que nos va a permitir, siempre que tenga una buena fertilidad y salud, salir de la espiral de la dependencia. Es el único elemento capaz de darnos la autonomía que necesitamos para evitar tener que estar siempre dependientes de insumos externos y de situaciones ajenas a nuestra propia finca que, como está pasando ahora con la agricultura química, van a poner en jaque a todo un sector.

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7 comentarios

  1. Es muy interesante, aunque no soy agricultor, me encantan estos temas.
    Muchas gracias por hacer disponible esta valiosa información .
    Saludos

  2. Interesante reflexion agronomica.
    Deben de cambiarse los modelos de gestion productiva (explotaciones ganaderas), aprovechando al maximo los recursos, para asi obtener suelos sanos y de esta manera mas y mejor salud en los animales que coman de esos suelos, para asi disponer de alimentos mas sanos y por lo tanto personas mas sanas

  3. Totalmente deacuerdo en todo el texto. Pero hace falta Voluntad politica y eso ni hay en españa y desgraciadamente tampoco en bruselas. Soy pesimista y ojala m equivoque pero la cosa pinta negra no. Negra del todo. Soy agricultor ganadero y creo q se d que hablo. Nos hemos vuelto una sociedad consumista egoista y hemos cambiado nuestras prioridades y asi nos luce el pelo. Podria estar toda la mañana escribiendo sobre el tema pero creo que cos esta breve pincelada vale….

    • Hola Sergio

      Por suerte ya hay mucha gente que está queriendo cambiar las cosas, con buenos resultados. De hecho, una gran parte de la sociedad quiere cambiar su forma de consumo y, lo mejor de todo, es que el que no quiera cambiar su forma de consumir lo tendrá que hacer de forma obligatoria porque estamos jugando con recursos no renovables que están agotándose. Prueba de ello es la gran inflación que estamos sufriendo.

      Espero haberte ayudado.

      Un abrazo.

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