¿Tienes una finca con problemas de Verticilium, Phytophthora, Fusarium, Pythium o alguna otra enfermedad de raíz?

¿Te preocupa que lleguen estas enfermedades a tu finca?

De hecho, ¿estás viendo como hay vecinos que ya tienen el problema?

Déjame hacerte una pregunta, ¿es la enfermedad la que está o está llegando a tu finca o es que se están dando las condiciones en el suelo para que surja?

Fíjate, durante más de 70 años se ha venido estudiando la afección de hongos de suelo como Verticilium, Phytophthora, Fusarium, Pythium, Rhizoctonia y otras enfermedades en relación al estado de salud del suelo. De hecho, estas enfermedades están afectando a fincas de todas partes del mundo y todo tipo de cultivos.

Por eso, el objetivo de este vídeo es darte luz sobre la relación que existe entre estas enfermedades y el estado del suelo de tu finca. Ya te aviso que será información de la que casi seguro nunca hayas escuchado hablar y que te va a servir para conectar ideas y entender la importancia real del manejo suelo en tu finca.


Habrás podido ver que en los últimos días he estado publicando vídeos sobre la importancia del manejo del suelo tanto en la infiltración de agua como en la rentabilidad de una finca.

Pues bien, el culmen del efecto del manejo del suelo de una finca se ve reflejado en la salud de las plantas. Porque la planta de tu cultivo es un reflejo de lo que hay debajo, en el suelo.

Entender cómo funciona el suelo es una cuestión compleja y en la que queda mucho por descubrir. Sin embargo, ya existe un conocimiento muy profundo que nos permite entender cuál es la línea guía que tenemos que llevar en la gestión de la finca para tener plantas sanas y productivas.

Fíjate, en los últimos 70 años, se han llevado a cabo más de 2.400 experimentos que han dado lugar a más de 250 artículos científicos en los que se relaciona la patogenicidad de enfermedades como el Verticilium, Phytophthora, Fusarium, Pythium y Rhizoctonia, con el tipo y manejo del suelo.

 

Tipos de Suelo en Relación con las Enfermedades

En relación con las enfermedades del suelo, se pueden distinguir dos tipos de suelo diferentes:

  • Suelos supresivos: en los que la incidencia y severidad de enfermedades de raíz es nula o casi nula.
  • Suelos conductivos: son sustratos donde la incidencia y severidad de enfermedades es importante.

En este sentido, lo que le interesa al agricultor, lógicamente, es tener un suelo supresivo, donde de forma natural no haya problemas de enfermedades.

 

¿Qué Determina que un Suelo sea Supresivo o Conductivo?

Hay factores intrínsecos del propio suelo que pueden hacer que la balanza se incline más hacia un suelo supresivo o un suelo conductivo, como por ejemplo la textura, la pendiente o existencia de encharcamiento prolongado.

Sin embargo, lo que realmente determina que un suelo sea supresivo o conductivo es su relación mineral, materia orgánica y microbiología.

Actualmente, en muchas fincas agrícolas sólo se ve el suelo como un elemento de soporte de las plantas y de almacenamiento de agua. Es decir, se ha eliminado el componente de microbiología y de materia orgánica.

De este modo, un suelo equilibrado y bien relacionado es un suelo supresivo, donde de forma natural resiste muy bien el ataque de enfermedades porque todo está en equilibrio.

En una gestión donde se considere sólo la parte mineral, hecho muy extendido hoy día, el suelo pasa de supresivo a conductivo y, por tanto, es muy propenso a la afección por enfermedades.

 

¿Cómo Conseguir un Suelo Supresivo Equilibrado y Sano?

Los experimentos realizados en los últimos 70 años ponen de manifiesto que cuando se aporta a suelos conductivos (con problemas de enfermedades) materiales orgánicos maduros con una alta actividad microbiológica en unas condiciones de manejo de suelo adecuado, el suelo se convierte en supresivo en más del 80% de los casos.

Esto quiere decir, que la prevalencia actual de enfermedades que están diezmando los cultivos agrícolas son en la mayoría de ocasiones generados por una falta de entendimiento del suelo y su funcionamiento.

Esto lleva a un manejo incorrecto del suelo y, por tanto, a exponer al cultivo a enfermedades que lo irán matando lentamente.

Las investigaciones ponen de manifiesto que cada enfermedad tiene un manejo un poco diferente para conseguir su control lo más rápidamente posible. Sin embargo, se coincide en que la actividad de los microorganismos del suelo es el factor clave para tener un suelo supresivo.

Yo añadiría algo más, la presencia de microorganismos del suelo hará que puedas tener un suelo supresivo y fértil de forma natural.

 

¿Qué pasa con la Xylella Fastidiosa?

Para ahondar un poco más en la cuestión, me gustaría hacer referencia al descubrimiento realizado en 2016, del que nada se ha conocido, por una investigadora italiana.

Como sabes, la Xylella fastidiosa está generando un enorme problema en Italia (principalmente) y en las regiones Mediterráneas.

Se está hablando mucho sobre su erradicación y su control a través de la eliminación de su principal insecto vector, Philaenus spumarius.

Sin embargo, una investigadora de patología vegetal italiana, ha obtenido una correlación estrecha entre la presencia de suelos conductivos con la presencia de olivos y otros árboles secos, en principio con la Xylella fastidiosa  como agente causante.

Además, se ha demostrado que no todas las muertes de plantas se pueden achacar a Xylella, sino que también hay otros hongos de suelo que están actuando para dar muerte al árbol. Básicamente, estos agentes están actuando sobre plantas debilitadas por la gestión que se estaba realizando.

También se comprobó que en zonas de la Región italiana de Apulia con un manejo del suelo adecuado la incidencia de esta enfermedad era mucho más baja. Su principal obstáculo para no ser nula la incidencia es el pequeño tamaño de las parcelas y su afección por las explotaciones vecinas que llevaban una gestión que daba lugar a suelos conductivos.

 

Conclusión

Como puedes ver, en el campo está todo relacionado. Por eso, cuando se entiende en profundidad estas relaciones es cuando se puede conseguir mejorar la producción de la finca con unos costes más bajos, es decir, haciendo que la finca sea más rentable.

Me gustaría darte un consejo final: no hagas nunca nada sin preguntarte al menos 3 veces ¿por qué?

Sólo de este modo vas a conseguir llegar a la raíz del problema. De lo contrario, cualquier actuación que hagas sólo será un parche y no conseguirás verdaderos resultados. La solución a tener problemas con enfermedades no es buscar algo que los mate. La solución es entender por qué han aparecido estas enfermedades y, cuando se haya llegado a entender, plantear las soluciones que sean necesarias.

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